A REHACER LA PATRIA

 n687164377_488013_290.jpgPor EDUARDO DIAZ HERRERA

Coordinador Nacional

MOVIMIENTO REGIONALISTA CHILENO

Enero 2012,  Hueñalihuén, Región de la Araucanía.

  Desde 1973, tras el golpe militar, un grupo de civiles se enquisto en el poder sin abandonarlo hasta hoy, cualquiera sea el gobierno de turno. Su doctrina es gobernar sin el pueblo y contra el pueblo. Fueron los artífices de la represión sangrienta y de la dictadura del mercado y también de la posterior dictadura de las cúpulas partidistas que mantienen cautiva la democracia.

 La ciencia política enseña que la legitimidad de un sistema político    -como la de un gobierno-, radica en el mayor o menor grado de aceptación que les otorga la ciudadanía, y es ésta quien  ahora le grita desde la calle a la clase política: QUE BASTA…QUE SE VAYAN TODOS...QUE EL PUEBLO UNIDO MARCHA SIN PARTIDOS.

 La ciudadanía, es decir, el pueblo chileno los repudia por mentirosos, hipócritas, traidores y corruptos…pero, ellos están ciegos: responden con un acuerdo (RN_DC) que pretende otorgarle más poder a la dictadura partitocrática y a la fronda parlamentarista.

 

La verdad política hoy se encuentra en las calles pues el Palacio de La Moneda, el Parlamento y las Instituciones en general, han perdido la credibilidad y confianza popular;  su legitimidad se  ha desplomado y está por los suelos. La clase política no solo no se ha preocupado del dolor de la gente sino que lo ha producido. El pueblo ya tampoco cree en las Instituciones.

 Este gobierno de los grandes empresarios solo va dejando frustración en quienes le votaron, pues esta claro que no multiplica para la clase media empobrecida ni para los pobres. Y que, además, es ineficiente e inoportuno; cuando llega, lo hace tarde.

 Ha quedado demostrado que no basta con ser bueno para los negocios y las matemáticas para darle liderazgo a Chile.

 Los índices de este malestar colectivo son fácilmente medibles con el pavoroso aumento de los suicidios y el consumo de antidepresivos. En definitiva, Chile ha venido a menos, ha sido víctima de una triple pulverización generada por tres fuerzas centrífugas: 1º) la Simulación;  2º) la Traición;  y 3º) el Abuso.

 

 La Simulación:

 

Decir que el país vive en democracia,  no ha sido más que la repetición de un mito inventado por la clase política. Lo cierto es que nuestro país transitó desde el Régimen Militar hacia una Dictadura que han ejercido contra el pueblo las Cúpulas Partidistas-centralistas y el Mercado, que mantienen cautiva la democracia y concentrada  la riqueza del país en unas pocas manos allá en la República de Santiago Oriente, dejando a orillas del camino al pueblo chileno y a sus regiones. De ahí que sostener que Chile “disfruta de la democracia”,  es reiterar una falacia.

 Por más de 38 años, esa audaz minoría (UDI-RN) a que hacemos referencia más arriba, se ha enquistado en el poder. Partieron con cargos durante el gobierno militar, donde se transformaron en los artífices de la represión y de la dictadura del mercado; han controlado y abusado del poder en beneficio propio. Tras sumar, en su momento, y luego corromper a las cúpulas partidistas de  la Concertación, han creado para sí algo que la ciudadanía percibe como una “burbuja democrática”. Desde ella, han impuesto su cosmovisión elitista al pueblo chileno,  anulando todo espíritu nacional y olvidando las formas de sobriedad, laboriosidad y solidaridad que caracterizaron a nuestros ancestros forjadores de la Patria, así como a la cultura chilena acumulada por tantas generaciones.

 En este sentido, por ejemplo, no puede dejar de asombrar e indignar  a la ciudadanía, que en estos días precisamente personajes –como José Maria Eyzaguirre el vice-presidente del Tribunal Supremo de Renovación Nacional-  sea quien alega ante las cortes en defensa del consorcio antinacional Anglo American;  y que los principales asesores de la Anglo y Mitsubishi sean los “revolucionarios” del MAPU, Eugenio Tironi  y Enrique Correa.  Que otro “revolucionario” mapucista como Rafael Guilisasti sea quien encabece la patronal Confederación de la Producción y del Comercio.

 Los adláteres y beneficiados por esta burbuja democrática, (la llamada cota mil), junto con omitir todo sentimiento patrio, desprecian al pueblo y apuestan por exterminar, dividir y corromper a la Nación Mapuche; desangrar la movilización social estudiantil; obstruir la visión y los anhelos de los miles de excluidos y discriminados por el sistema.  Es que en la cota mil están ensimismados por sus códigos, consignas y palabras vacías que sólo ellos se las creen. Penosamente se auto definen como jaguares, innovadores o emprendedores, por supuesto, con recursos ajenos -del Estado-, sin avizorar ni comprender siquiera la explosión social que han venido sembrando y que renace para quedarse. Por cierto, dentro de esta  cota mil, ocupa un lugar de privilegio la casta parlamentaria, nacida en modestos hogares de clase media y del pueblo, pero milagrosamente transformados hoy en millonarios en dólares y conspicuos habitantes de la República de Santiago Oriente, salvo honrosas excepciones.

 

En definitiva, es evidente para la ciudadanía que, salvo honrosas excepciones, a esta casta parlamentaria, no la ha elegido el pueblo chileno sino que son designados por las cúpulas de los partidos y financiados en sus espectáculos seudo electorales por los grandes grupos económicos. Elección tras elección se ve salir a sus candidatos itinerantes mandatados por estas cúpulas, desde la República de Santiago Oriente donde habitan, con destino a los barrios pobres del Poniente metropolitano y a nuestras regiones abandonadas, acarreando consigo literalmente hablando: a costosos circos con sus payasos, más sacos de dinero proporcionado por los mencionados grandes grupos económicos, lo cual les ha permitido comprarse los cargos parlamentarios, y transformar a la “Institución” legislativa en un ente neutralizado, atado de pies y manos, al servicio de los dueños del dinero.

 

Una de las razones de la rabia acumulada y de la indignación colectiva, radica  precisamente en que el promedio de los sueldos ciudadanos no es superior a   $ 300 mil pesos mensuales…$ 120.000 en la Región de la Araucania, y muchos se quedan en el miserable vital y que, sin embargo, en contraste, los sueldos de los parlamentarios chilenos en relación con sus congéneres de otros parlamentos del mundo, son los mas altos del planeta. Pero no se trata solamente de la decadencia del Parlamento: todas las Instituciones del país han perdido respetabilidad y credibilidad.

 

El pueblo ve resentirse a la Iglesia con Marcial Maciel, Fernando Karadima; a sus Fuerzas Armadas y de Orden, al tener que soportar el encarcelamiento de distinguidos oficiales por presunciones no probadas y que arbitrariamente se les recluya en los penales de Punta Peuco y Cordillera, sufrir con el caso Antuco, enfrentar la ominosa salida del general Gordon de Carabineros, ser víctima de los políticos en la tragedia aérea de Isla Juan Fernández y su posterior show mediático; y al Poder Judicial humillado públicamente por la conducta de jueces que frecuentan los saunas para homosexuales, más las irregularidades que se discuten en la adjudicación de contratos inmobiliarios dentro del Poder Judicial, etc.

 

Otra falacia que en Chile se mantiene como “verdad oficial indiscutible” lo constituye el mito del Estado-nación, unitarios. El Estado chileno es centralista y deja a nuestras regiones y minorías nacionales, en las fronteras interiores del abandono y la pobreza.

 

 

La Traición:

 

La ciudadanía y el pueblo chileno –y especialmente las nuevas generaciones- observan con desencanto como toda la Politilandia les ha traicionado. La Izquierda tradicional ha traicionado a los pobres, transformándose también en guardia pretoriana de los grandes grupos económicos y de la dictadura del mercado impuesta por la fuerza de las armas. Mientras la Derecha, por su parte, que estimuló el Golpe Militar y que posteriormente se transforma en la ideóloga de la represión y de la dictadura del mercado, que profita sin tapujo de cargos y prebendas durante el gobierno de Pinochet, apropiándose de las principales empresas del Estado que eran de propiedad de todos los chilenos, hoy traiciona a las Fuerzas Armadas permitiendo que a  destacados oficiales y tropa se les procese por “presunciones” de haber cometido delitos no probados, violando así elementales normas de un Estado de Derecho y sus respectivos derechos humanos.

 

Que quienes en la izquierda sufrieron la represión del golpe militar, sean reacios a dar una salida justa y ecuánime a los uniformados, resulta  comprensible. Sin embargo, la actitud de la derecha –donde se alojan los artífices de la represión como del modelo neo liberal de mercado-  resulta una traición repugnante.

 

El Abuso:

 

La ciudadanía sufre una sensación generalizada de haber sido abusada por largo tiempo  y sin contemplaciones por esta  Politilandia nefasta. La ciudadanía concluye que los políticos de izquierda y derecha son los dos cuernos de un mismo Diablo. Se cansó de observar perpleja, cómo la izquierda y la derecha se coluden, una y otra vez, para defender los privilegios que les otorga la “Burbuja democrática”.

 

La ciudadanía nunca olvida que, cuando Ricardo Lagos era cercado por el Mop-Gate y los sobresueldos a sus seguidores en billetes bajo la mesa, quien recurre a socorrerlo fue el entonces presidente de la UDI, Pablo Longueira, se dan de abrazos y terminan negociando y transando una impúdica  legislación  que jamás se hubiese dictado en tiempos democracia verdadera y respetable, cual es la  transferencia de miles y miles de millones de pesos de recursos públicos que salen de los impuestos que pagan los contribuyentes de la clase media y los pobres,  a los partidos políticos y sus candidatos.

 

De común acuerdo, esta izquierda y derecha, se coluden para desmantelar la Constitución de 1980, teniendo sumo cuidado en guardarse para sí “las llaves de la caja de fondos”, esto es: el anti democrático sistema electoral Bi-Nominal, más la oprobiosa ley orgánica constitucional de los Partidos Políticos, ambos textos totalitarios redactados e impuestos en dictadura tienen por finalidad de manipular la democracia, impedir el pluri partidismo,  conculcar los derechos ciudadanos a la plena participación, restringiendo brutalmente el libre mercado electoral y el libre derecho a la  asociación y organización del pueblo chileno.

 

Con una mínima adhesión ciudadana, 7%, los partidos políticos controlan la plenitud del poder y la representación, anulando cualquier forma de participación orgánica a través de los cuerpos sociales intermedios. La ciudadanía ha sido testigo también, cómo la dictadura del mercado bajo cualquier pretexto bonifica escandalosamente con recursos del estado a los ricos y poderosos, mientras abusivamente hace recaer la carga tributaria del país sobre los hombros de una empobrecida clase media y de los pobres, en general.

 

Por ello constatamos en la Araucanía, la región más pobre de Chile, que la Institución de la Familia ha sido destruida de raíz por esta dictadura Partitocrática y del Mercado. Han transformado nuestra región en exportadora de empleadas domésticas y de la  mano de obra barata de sus esposos para recolectar la fruta a la zona central o al Neuquén argentino. Así la mujer mapuche ha abandonado con dolor a sus hijos para irse de “Nana” a la República de Santiago Oriente, vistiendo obligatoriamente uniformes y donde salen de uniforme a pasearles los perros a los grandes ricos por los parques y plazas; y al irse ellas y sus esposos, cabe preguntarse. ¿Y los abandonados niños mapuches con quién quedan? De ahí a la rebelión,  al pasa montañas para cubrir su rostro y tirar piedras, hay un paso natural.

 

Los sureños hemos sido testigos de cómo se fue implantando una política oficial depredadora y de exterminio de la nación mapuche por la vía de bonificar con ingentes recursos del Estado a la plantaciones de eucaliptos y pinos de las grandes forestales, mientras la misma bonificación se le niega sistemáticamente al mapuche y a los campesinos, en general, para sus siembras y plantaciones de subsistencia. De este modo, la clase política ha fomentado que los mapuches salgan a diario de su MAPU rumbo a las grandes ciudades sin tierra, sin techo y sin trabajo, a sobrevivir o a delinquir en su nuevo habitat. Se les ha despojado de  su territorio histórico, de su mapu, sus aguas y animales. No hay mapuches sin MAPU. Un verdadero Ejército de Eucaliptos ha venido ocupando paulatinamente el territorio mapuche.

 

A los que se quedan en la MAPU se les persigue bajo cualquier pretexto aplicándoles la ley anti terrorista que la utilizan con el fin de amedrentar al mapuche: Esta ley es un instrumento jurídico perverso, empleado para reprimir a la nación mapuche, arrasar sus hogares, violarles su intimidad, arrastrar niños y mujeres por los suelos, dañar la salud de estos y de los animalitos con gases lacrimógenos y en definitiva, encarcelarlos por presunciones.

 

En las comunas de Las Condes, Lo Barnechea, Providencia, la Reina y Ñuñoa, integrantes todas de la República de Santiago Oriente, no hay cárceles. Sin embargo en la Región de la Araucanía, la más pobre de  Chile, tenemos cárceles prácticamente en todas sus comunas, precisamente para encerrar en ellas a estos mapuches errantes y sin tierra que van  incrementando la población urbana. Tenemos cárceles en: Angol, Victoria, Lautaro, Vilcún, Chol-Chol, Imperial, Temuco, Pitrufquén y Villarrica. Y como si fuera poco, este gobierno de las grandes forestales ha dispuesto ahora instalar la Escuela de Gendarmería en Traiguén.

 

En la Araucania ha resultado patético constatar como la clase política para encarar lo que denomina “el problema mapuche”, turna a dos conspicuos habitantes de la República de Santiago Oriente como Comisarios Interventores: al mapucista “revolucionario”  Rodrigo Egaña y luego al UDI, del Instituto para la Libertad y Desarrollo de la comuna de Las Condes, Sebastián Donoso. Estos, durante los gobiernos de la Concertación y luego de la Alianza derechista, han percibido, cada uno, 60 millones de pesos anuales del presupuesto destinado al mapuche por el Estado.

 

Quienes hacemos nuestra vida en las fronteras interiores de nuestra abandonada Araucania,  en las Comunidades Indígenas, hemos aprendido a mirar a Chile con los ojos del mapuche. Por ello afirmamos con certeza que la nación mapuche no constituye un problema para Chile sino que, muy por el contrario, son una ventaja comparativa. Los mapuches conforman la matriz donde se forjó la Patria y desde donde esta deberá renacer. El soldado mapuche ha sido una fortaleza del Ejército de Chile, sabiendo llenar de gloria y valor las páginas de la historia patria, permitiéndole  conquistar  los nuevos territorios nortinos con el cobre y otros minerales.

 

Otra abuso inaceptable lo constituye la majadera propaganda destinada a convencer a la ciudadanía, de  que en el país existe el denominado “libre mercado”. Cabe preguntarse: ¿Qué libre mercado? Cuando el “libre mercado” chileno es un conjunto de coludidos monopolios y oligopolios para fijar los precios y abusar de los ciudadanos.

 

Abusiva es también la parafernalia que pretende hacernos creer que la lucha contra la delincuencia consiste en perseguir únicamente a los pobres  que roban por hambre; o encarcelar a los jóvenes estudiantes forzados a encapuchar su rostro para evitar ser reconocidos y reprimidos; o en aplicar la ley antiterrorista para amedrentar a la nación mapuche que reclama y lucha por su dignidad, por su autonomía, por su territorio, por sus tierras y aguas usurpadas. Si el parque de la Torres del Paine, hubiese estado ubicado en nuestra Región de la Araucania, hubiesen acusado a la nación mapuche de un incendio intencional

 

Es abusivo aprender que, por  otro lado, la ciudadanía constata que a los parlamentarios corruptos se les condena a cumplir penas de  cuatro años en libertad; que a Karadima se le permite pasear por las calles de Santiago burlándose de los sentimientos de la ciudadanía; que a los de la Polar y a la mafia de los Pollos que se han enriquecido y coludido para abusar del estómago y del dinero de los pobres, de alguna forma u otra se les protege;  que al pirómano israelita que puso fuego al parque Torres del Paine, nadie lo acusa por ley anti terrorista ni por presunciones como a los mapuches.

 

Es tremendamente abusivo para la ciudadanía constatar como las grandes forestales recogen mano de obra barata de entre jóvenes inexpertos, que se les envía a la muerte, sin vestimenta ni entrenamiento adecuado,  a combatir un fuego implacable.

 

En el mismo orden de materias, la ciudadanía y particularmente los jóvenes, estiman abusivo que continúen ocupando cargos públicos individuos que lucran con la educación universitaria a sabiendas  que la ley define a las universidades como instituciones sin fines de lucro.

 

En fin;  son tantos y por tan largo tiempo los abusos que indignan a la ciudadanía como el fomento hace  Santiago a su crecimiento con cargo a lo que producen nuestras regiones, a quienes se les niega la democracia plena, su derecho a la  autonomía política, su progreso y se las condena  a sobrevivir en las fronteras interiores del abandono y la pobreza.

EL FUTURO NOS PERTENECE

El año que recién termina dio inicio en nuestra patria a un cambio cultural de proporciones. Marcó el despertar de los ciudadanos abusados y la toma de conciencia de su condición de parias y excluidos de los beneficios del llamado “libre mercado” y de un sistema político elitista y falso. El año 2012 que iniciamos viene preñado de desafíos para esta nueva ciudadanía y el principal de ellos, será el de rescatar la democracia cautiva desde las mazmorras de la  clase política para devolvérsela integralmente al pueblo.

 

Veremos este año a una desconcertada clase política discutiendo formulas para fortalecer la partitocracia y las prerrogativas parlamentarías de modo que puedan aumentar los privilegios inaceptables que mantienen y seguir simulando estructuras que les permitan continuar con los abusos. Todo indica que buscan el modo de colocarle “peluca y maquillaje” al sistema bi-nominal agotado… ya que como declaró el ingeniero de la manipulación de la democracia y de la dictadura de las cúpulas partidistas: “no contarán nunca con los votos de la UDI para volver a un sistema proporcional, porque es volver a un multipartidismo que destruyó la gobernabilidad del país.”[1]

 

La gobernabilidad y el alma del país la destruyeron ellos mediante la represión sangrienta y la imposición por la fuerza de la dictadura del mercado y de las cúpulas bi-partidistas corruptas que tienen cautiva la democracia.

 

La ciudadanía –encabezada por los mapuches y fundamentalmente por los jóvenes pero también por los millares de adultos mayores que al poner la vista atrás sólo encontrarán motivos para la desilusión, al contemplar su patria pulverizada por la traición, el abuso y la simulación concebidas por  estos ingenieros de la política-  empezó a visualizar que la verdadera política podría ser también un agente que tenga por objeto mover el muro donde termina la realidad que rechazamos y ampliarlo a nuevas fronteras.

 

En este Chile que renace  parecieran haber resucitado los líderes capaces de acicatear, encabezar y materializar los profundos anhelos de los grandes cambios pendientes, que duermen en el corazón y en las aspiraciones del  pueblo.

 

Todas las principales encuestas de opinión pública confirman el alto grado de ilegitimidad del sistema político y del gobierno de turno. El pueblo ha perdido definitivamente la confianza y credibilidad en esta clase política,  los gobernantes  y las Instituciones. Estamos contemplando algo más que una profunda "crisis de representación" y que los “ingenieros de la política y la simulación” no podrán resolver con una peluca seudo democrática y dos o tres maquillajes legislativos al perverso sistema Bi-Nominal, porque,  además, son acicateados por una crisis de legitimidad total. Se trata de la presencia de un desprestigio moral total de esta clase política corrupta e ilegitima, que incluye el desplome moral de los “jaguares”, esa minoría conformada por los privilegiados de la dictadura del  “libre mercado”: La mafia de los Pollos; de La Polar; de las farmacias; del transporte; de Anglo American, etc.

 

La paciencia ciudadana se agotó y busca AIRE NUEVO PARA CHILE. La ciudadanía anhela y toma conciencia de la necesidad de un cambio espiritual profundo, de un vuelco ético. Las nuevas generaciones que encabezan nuestro pueblo, entienden que la economía debe tener un fundamento político y la política un fundamento moral.  Los jóvenes de hoy -y por desilusión, también miles de adultos mayores- tienen una conciencia cada vez más aguda de la manera en que las élites de la “bi-democracia” impuesta por la fuerza –los Chicago Boys y los “ingenieros electorales” de las cúpulas partidistas modelaron y pretenden continuar manipulando su “burbuja bi-democrática”, maquillando y soslayando el cambio político, negándole a Chile la posibilidad de retomar su huella histórica mediante un sistema electoral proporcional, multi-partidista, plenamente democrático como debe ser.

 

Al contrario, la Politilandia anuncia un acuerdo (RN-DC) otorgándole más poder para los partidos políticos y la fronda parlamentarista.

 

Es que en este Chile que quiere renacer espiritualmente, que despierta de sus pesadillas, no debe extrañar que el prestigio y la aprobación de las cúpulas partidistas de la UDI y RN, de sus ingenieros electorales, que han mantenido intervenido al gobierno de Piñera, como de la Concertación, anden por el suelo. Y es que no puede haber  otras figuras públicas que sintonicen menos con estos nuevos tiempos éticos de cambio revolucionario demandado por el pueblo, que la de ellos. Por mucho que los grandes medios de los grupos económicos los turnen en patéticas listas de “presidenciables.”

 

La ciudadanía terminó por convencerse que el gobierno de los grandes empresarios no multiplica y que a estos “ingenieros electorales” nadie les ha dado titulo para continuar escamoteándole la democracia al pueblo.

 

La  nueva hora pertenece a líderes éticos, irreprochables moralmente y solidarios; porque se van para siempre los tiempos de los jaguares arrogantes y de los seudo emprendedores con recursos del Estado, demasiado satisfechos de sí mismos.

 

La ciudadanía, gracias a Dios, ha recuperado su capacidad de asombro; ha tomado conciencia y no tolerará más las injusticias, las desigualdades ni  que se lucre con sus derechos. Ha recuperado también su capacidad de indignarse y de poder soñar en el renacer de que un Chile más justo y solidario.

 

Todos los chilenos, menos los jaguares profitadores de la dictadura del mercado, entienden que, “el endeudamiento prematuro de los estudiantes y la necesidad de hacer frente a estos costos luego de concluida o suspendida la carrera, constituye un factor de desigualdad que no debe mantenerse. El estudiante generalmente es financiado por sus padres. Si un estudiante no tiene esa posibilidad, esta obligación se transfiere al Estado porque con ello se está realizando una inversión que reduitará beneficios a favor de toda la comunidad. La educación debe pagarse por aquellos que tienen recursos para hacerlo, pero debe ser gratuita para aquellos que, sin contar con los recursos, tiene talento, capacidad, vocación y dedicación.”[2]

 

Los ciudadanos debemos buscar  promover este año 2012 todas las fórmulas unitarias de organización social que sean posibles, sin complejos ideológicos del pasado, para lograr grandes cambios estructurales pendientes no sólo para la educación sino también en temas tan relevantes como el varias veces referido término definitivo del sistema electoral Bi nominal por otro democrático proporcional y pluripartidista y también una reforma que haga más igualitaria la carga tributaria.

 

Que duda cabe que los jóvenes sin rémoras de odiosidades anhelan cerrar todas las heridas del pasado y desean terminar los procesos judiciales sin sentido de futuro y liberar tanto a civiles como uniformados, de un color o de otro, para que se reconcilien en la hermosa tarea  de rehacer una Patria justa, integrada y solidaria. Chile es de los jóvenes porque el futuro les pertenece

 

Manos a la obra entonces, AIRE NUEVO PARA CHILE: A rescatar la democracia cautiva en la República de Santiago Oriente y a distribuirla a lo largo del territorio para que las regiones, sus pueblos y las minorías nacionales que las conforman alcancen mayores grados de autonomía y democracia.

 

Basta ya de esos Intendentes designados por la República de Santiago Oriente, rémora del absolutismo borbónico; ellos son meros interventores del centralismo santiaguino, entrometidos en el quehacer regional y un mal gasto inútil de recursos fiscales… Tendremos de sobra  con Gobernadores Regionales  elegidos democráticamente por el pueblo.

 

Prohibición definitiva a candidatos y parlamentarios itinerantes santiaguinos que  compran cupos en el congreso para ponerlos al servicio de los grandes grupos económicos que los financian, controlan y manipulan. Las regiones autónomas y democráticas, sus minorías nacionales, deberán articular y dar curso a sus propias asambleas o parlamentos regionales.

 

Rehacer este Chile feliz y más justo es posible… Con un crecimiento económico armónico, con respeto del medio ambiente, con mejor calidad de vida, más solidario, donde el peso de la carga tributaria no lo lleven los hombros de una empobrecida clase media y los pobres sino los grandes empresarios y sus transnacionales

 

Un Chile, donde el Cobre sea efectivamente chileno y los Sin Tierra del mundo rural pueda retornar a su MAPU, en la cual nacieron y desde donde  salvaguardan mejor que nadie la cultura agraria y las mejores tradiciones patrias, donde se reagrupa con autonomía política la nación mapuche, matriz en la que se forjó la patria, recuperando sus tierras y aguas hoy usurpadas…

 

A retomar la huella rehaciendo nuestra patria pulverizada: Extendamos  y profundicemos sin temor la democracia en las regiones y en los pueblos que las integram, demos Aire Nuevo a las  minorías nacionales,  para que todos podamos compartir el pan, el trabajo y la justicia con equidad, y un Estado Integrador, pluri-nacional,  pluri-partidista, con presencia activa de los cuerpos sociales intermedios, fuerte por su alto grado de integración, de justicia y solidaridad.

 

 

EDUARDO DIAZ HERRERA

Coordinador Nacional

MOVIMIENTO REGIONALISTA CHILENO

 

 

Enero 2012, Hueñalihuén, Región de la Araucanía.



[1] Pablo Longueira

[2] Del programa presidencial del Frente Nacional y Popular 1989.

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