Movimiento Regionalista

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Partido Regionalista Independiente

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Historia regionalista

Partido Regionalista de los Independientes - PRI

Antecedentes históricos.

Fuente: Wikipedia.

El Partido Regionalista de los Independientes (PRI) es un partido político chileno de ideología centrista y regionalista, que se plantea como alternativa a las coaliciones predominantes en el sistema electoral chileno, la Concertación y la Alianza por Chile. Fue creado el 4 de julio de 2006, tras la fusión de los partidos Alianza Nacional de los Independientes (ANI) y Partido de Acción Regionalista de Chile (PAR), movimientos antes agrupados en la Fuerza Regional Independiente.[1] Está inscrito en las 15 regiones del país, con más de 50.000 afiliados.

Antecedentes (2002-2005)

Pese a haber trabajado durante casi una década, sólo en el año 2002 se hizo oficial, tras haber sido inscrita en el Servicio Electoral, la Alianza Nacional de los Independientes (ANI), partido de carácter regionalista cuyo objetivo era instalar, en el sur y extremo austral de Chile, una vía alternativa al centralizado panorama político nacional. Su presidente fue Alberto Rabí Sabal Con similar propósito y en el año 2003, el alcalde de Iquique y ex miembro de la Concertación, Jorge Soria Quiroga funda otro partido independiente, cuyo ámbito de acción abarca el extremo norte del país, llamado Partido de Acción Regionalista de Chile (PAR).

Las primeras elecciones que ambos partidos enfrentaron fueron las municipales del año 2004. En esta elección, el PAR, que corrió como "Nueva Fuerza Regional" obtuvo sólo un alcalde electo, Jorge Soria en Iquique, y el ANI, que corrió como "Nueva Alternativa Independiente", también obtuvo un alcalde, Guillermo Vásquez en Lonquimay. Ambos partidos decidieron aprovechar sus similitudes ideológicas, corriendo juntos en las elecciones parlamentarias de 2005 a través del pacto denominado "Fuerza Regional Independiente". Sólo obtuvieron una diputada, Marta Eliana Isasi del PAR, por el distrito nº2. En cuanto a la elección presidencial del mismo año, el líder del PAR, Jorge Soria, respaldó públicamente al candidato de la Alianza por Chile, Sebastián Piñera, mientras que el ANI entregó su apoyo a la candidata de la Concertación, Michelle Bachelet, quien finalmente saldría electa como Presidenta de Chile.

Nacimiento del PRI (2006-2007)

Tanto el PAR como el ANI se vieron amenazados por el sistema binominal, que exige a los partidos tener un porcentaje superior al 5% para permanecer activo. Por ello ambos partidos se reunieron en el Partido Regionalista de los Independientes, fue fundado oficialmente el 4 de julio de 2006, siendo su primer presidente Juan Carlos Moraga Duque. (www.servel.cl)  Esta fusión permite ampliar su ámbito de acción a ocho regiones y con proyección al resto del país.

 

El 28 de julio de 2007, la única representante del partido -hasta ese entonces- en el Congreso Nacional de Chile, la diputada Marta Isasi, renunció a éste aduciendo desencuentros con la familia del alcalde de Iquique Jorge Soria y anunció que no se uniría a otra colectividad. Sin embargo, la parlamentaria se integró a la bancada de Renovación Nacional (RN), aunque no se hizo militante de ese partido. En 2008 Isasi dejaría la bancada RN para integrar la bancada del otro partido de oposición, la Unión Demócrata Independiente (UDI), que la presenta en sus listas como candidata a diputado en las parlamentarias de 2009 y que le permite, con votos del “sorismo” y de la UDI, ser reelecta en el distrito 2. Posteriormente abandona a quienes la presentaron y se declara independiente regionalista.

 

El 20 de agosto de 2007 el PRI firmó el "Manifiesto del Movimiento Nacional y Popular", en donde se señala:

Nuestro llamado es que las bases ejerzan el derecho a proponer y elegir a sus propios candidatos en todas y cada una de las instancias ciudadanas, para recuperar una democracia participativa, multicultural y regionalizada para todos los chilenos; a fin de que las mujeres y hombres de nuestra patria encuentren, permanentemente, una instancia donde expresarse, donde aportar y donde sus anhelos y esperanzas constituyan efectivamente el programa de trabajo de un gobierno auténticamente democrático. La inclusión y cohesión social, lejos de ser un problema, es la única solución para Chile y su pueblo.

Elecciones municipales de 2008

En el verano de 2008 la directiva del PRI, encabezada por Juan Carlos Moraga D, realiza conversaciones con el sector disidente de la DC que lidera, en entonces presidente del senado, Adolfo Zaldivar, donde participan Eduardo Díaz, Ricardo Fernández, Eduardo Salas y el propio Zaldivar, tras lo cual se formaliza el ingreso al PRI de un fuerte contingente de ex democristianos, quienes, en un intenso trabajo  de organización liderado por Salas y Alejandra Bravo, inscriben las 8 regiones restantes en el país (Las más grandes) constituyendo, de esta forma, un partido nacional y presencia en todo el país.

Los acuerdos entre Zaldivar y Moraga contemplaban el respeto político y orgánico a los fundadores del PRI, a sus militantes y concejales provenientes del PAR y la ANI y mantener los estatutos e identidad política señalada en el Manifiesto del Movimiento Nacional y Popular, cuya redacción estuvo a cargo de Claudio Rivera Canihuante  y Eduardo Díaz Herrera. Uno de los parlamentarios que llega, Jaime Mulet, asumió la presidencia del PRI. A poco andar Mulet desconoce estos acuerdos y con el poder que la ley otorga a presidentes de partidos, realiza un consejo general con solo 2 consejeros  y remueve a los históricos de la directiva del partido, encabezados por Moraga, desatando un conflicto entre históricos y colorines, que finalizó en tribunales. Adolfo Zaldivar apoyó a Mulet, pero no intervino directamente en el conflicto. De esta forma los colorines se quedan con el timbre y los históricos con la página web, (www.regionalistas.cl) y la sede en el paseo Bulnes.

 

En las elecciones municipales de 2008 se aglutinó al PRI junto al Partido Ecologista de Chile y el movimiento Chile Primero, en una lista llamada Pacto por un Chile Limpio, donde se presentaron 1.429 candidatos en todo el país (de los que 639 pertenecían al PRI y 123 al sector histórico que, después de las elecciones, renuncian para integrase al Movimiento Regionalista). Finalmente el PRI obtuvo el 3,7% de la votación nacional en concejales (mientras que el Pacto en total obtuvo el 7,57%),  lo que posicionó al partido como un elemento relevante en el ámbito nacional en la política chilena, consolidándose como una opción a los conglomerados predominantes, la Concertación y la Alianza por Chile.

 

A comienzos de 2009, el sector histórico del partido se aleja definitivamente para formar el Movimiento Regionalista, que preside Elizabeth Bravo, asociación que agruparía a dirigentes y adherentes descontentos con la dirección que tomó el partido luego de la llegada de los ex-democratacristianos. Luego de las elecciones parlamentarias, el Partido Regionalista de los Independientes obtiene el 4,01% de la votación y los independientes PRI obtienen el 0,99% y la elección de 3 diputados.

 

Posteriormente los “históricos” toman la decisión de inscribirse legalmente como partido, para lo cual el Movimiento Regionalista, presidido por Miguel Pizarro, ahora con el aporte del mundo cristiano, disidentes del PRI, pensionados, nacionalistas, importantes dirigentes sociales y gremiales, además de jóvenes, forman la Alianza Independiente Regionalista, AIRE,  que se presenta como un referente de unidad regionalista y absolutamente transversal, que define al regionalismo como “mucho más amplio que un partido”, que tiene una propuesta de país amable, con unidad nacional, participación popular y Justicia social. Con ese mensaje AIRE pretende no solo inscribirse legalmente como partido, sino concretar una alianza electoral para las municipales del 2012 con el PRI, los independientes y otros sectores del regionalismo, esperando superar, con candidatos en todas las comunas de Chile, el 10% del porcentaje electoral, para, posteriormente, fusionarse con el PRI, lo que significaría  el reencuentro de los regionalistas chilenos en un solo partido.

 

El PRI, con algunos cargos en el gobierno de Sebastián Piñera, ha logrado mantener su identidad e independencia frente a la derecha, en lo cual Adolfo Zaldivar ha manifestado que -en las próximas elecciones municipales- presentaran listas completas de candidatos regionalistas en todo el país, paralelas a las que presente la derecha, la concertación o los comunistas. Esta actitud política lo acerca al sector histórico y le permite ampliarse a los disidentes de la concertación y la alianza, pero, fundamentalmente, a los independientes, lo que hace  pensar seriamente en una alternativa presidencial que puede convertirse en la sorpresa electoral de los próximos años.

 

Presidentes del PRI